Como un velo que tu mente transfigura,
encuentras la imagen precisa de las cosas,
como un faro, como una incidencia hacia la noche.
Cómo donde todos vemos pueblos,
tu ves sombras, y figuras, y colores
y esperanza y movimiento.
Cómo ves el miedo, el pasado familiar,
la tragedia que ronda, y rompe la barrera,
para crear un mundo paralelo, uniforme, translúcido.
Tras los balcones: éter obscuro;
dentro de tu casa, calidez y color...
a cada lado de tus ojos, se conjunta un mundo tibio
y del otro lado, un frío misterio.
1 comentarios:
Y es así como la mente puede tendernos tremendas trampas, tras ese velo que no nos deja ver la felicidad.
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